Cierro la redacción por una semana. Si me voy de vacaciones y el destino es Miami. Espero encontraros a mi regreso y poder compartir la estética y los rincones de la ciudad.
La casa de la ceramista Silje Aune Eriksen es el marco perfecto para lucir su obra. Luz noruega que entra a raudales por los ventanales, potenciando así los grises y realzando la madera vista. Para alegrar, introduce sutiles toques en neón, lo cual, dota a las estancias de un toque divertido a la vez que rompe la monocromía.
Fresca, clara y transparente es esta vivienda que hace que sólo pensemos en veranos eternos y vacaciones que no acaban nunca. Las mías están a punto de comenzar y esta casa me transporta a ellas.